La limpieza fin de obra es el último paso antes de entregar una vivienda, oficina o local recién construido o reformado. Es también uno de los momentos donde más se nota un trabajo mal hecho: restos de pintura en los cristales, polvo en los enchufes o pegamento en el suelo pueden retrasar la entrega o generar quejas del cliente final.
Los 12 puntos que revisamos siempre
- Retirada de todo resto de escombro fino, serrín y polvo de obra
- Limpieza de cristales por ambas caras, incluidos marcos y raíles
- Eliminación de restos de pintura, silicona y cola en suelos y paredes
- Desempolvado de mecanismos eléctricos, enchufes e interruptores
- Limpieza profunda de suelos técnicos (barrido, fregado y, si procede, abrillantado)
- Revisión y limpieza de rodapiés y rincones
- Limpieza de sanitarios, grifería y mamparas en baños
- Limpieza de armarios, estanterías y muebles de cocina por dentro y por fuera
- Retirada de plásticos protectores de puertas, ventanas y electrodomésticos
- Limpieza de rejillas de ventilación y climatización
- Repaso de escaleras, rellanos y zonas comunes afectadas por la obra
- Checklist final firmado conjuntamente con la dirección de obra
Cuánto se tarda y de qué depende el precio
El tiempo y coste de una limpieza fin de obra dependen sobre todo de tres factores: los metros cuadrados, el grado de suciedad acumulada (no es lo mismo una obra nueva bien protegida que una reforma integral) y el plazo de entrega. Como referencia de mercado en Madrid, el precio orientativo se sitúa desde 8 €/m², variando según estos factores.
Un consejo para constructoras y promotoras
Reservar la limpieza fin de obra con al menos una semana de antelación sobre la fecha de entrega permite absorber imprevistos (retrasos de otros gremios, repintados de última hora) sin poner en riesgo la fecha comprometida con el cliente final.
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